Pide pegando un enlace
Copia el enlace de un vídeo de YouTube y pégalo: ya está pedido. Sin buscar ni vincular cuentas.
Crea una sala y comparte el enlace. Cada persona pega un enlace de YouTube desde su móvil para pedir una canción. Todo se junta en una cola y un solo dispositivo conectado a los altavoces la reproduce en orden.
Los invitados nunca necesitan iniciar sesión. Solo el anfitrión puede, si quiere, entrar con Google para conservar la sala más tiempo.

OPNAE es un proyecto independiente que crea pequeños servicios web para quitar fricción del día a día. La regla es simple: abres un enlace y lo usas, sin instalar nada ni registros complicados.
Su servicio principal es OPNAE Jukebox, pensado para que la música de una reunión no la controle siempre una sola persona. Es gratuito y se financia con publicidad.
Copia el enlace de un vídeo de YouTube y pégalo: ya está pedido. Sin buscar ni vincular cuentas.
Cualquiera con el enlace de la sala puede pedir canciones al instante. Sin registro ni app.
Las peticiones de todos van a una sola cola y suenan en el orden en que se añaden. Cualquiera puede reordenarla y caben hasta 300 canciones.
El anfitrión abre la pantalla del reproductor en una tele o un portátil, y esta mantiene la pantalla encendida mientras suena.
Puedes proteger la sala con contraseña, y cada persona puede añadir como máximo 6 canciones por minuto para que nadie sature la cola.
Si el anfitrión entra con Google, la sala se conserva un año desde su último uso y puede continuar desde otro dispositivo. Disponible en coreano, inglés, japonés, chino y español.
El anfitrión crea una sala en el Jukebox (con contraseña si quiere) y envía el enlace a sus amigos.
Los invitados abren el enlace y pegan enlaces de vídeos de YouTube para pedir canciones. No hace falta iniciar sesión.
El anfitrión abre la pantalla del reproductor en un dispositivo conectado a altavoces o a una tele y las canciones suenan en orden.
Los invitados no inician sesión ni se registran. Si el anfitrión elige entrar con Google, no recibimos su nombre ni su correo: solo se guarda un hash del número de cuenta. Las salas sin sesión se eliminan 30 días después de su último uso.
Sí.
Se financia con publicidad, no pide ningún método de pago y no tiene planes de pago.
No.
Con el enlace de la sala pueden pedir canciones sin cuenta.
Para el anfitrión también es opcional.
Con Google, la sala se conserva un año desde su último uso y el anfitrión puede seguir desde otro dispositivo.
Las salas sin sesión se borran 30 días después del último uso.
No recibimos nombre ni correo, solo un hash del número de cuenta.
Hasta 6 por minuto y persona, y hasta 300 canciones en la cola de una sala.
Si está llena, pide de nuevo cuando hayan sonado algunas.
Puedes quitar las que añadiste tú, y el anfitrión puede quitar cualquiera.
Cualquiera puede reordenar la cola.
Si el navegador bloquea la reproducción automática, toca una vez la pantalla del reproductor.
YouTube se pausa si la pantalla se apaga o cambias de app, así que déjala encendida.
Los vídeos que bloquean la reproducción externa se omiten solos.
Poner música en un espacio comercial exige comprobar por separado los derechos de comunicación pública y de autor.
Esa responsabilidad es del usuario, sea cual sea la herramienta.